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Nazaret Jiménez Aragón: «La interpretación es lo irremediable de la vocación»

La televisión es el medio de comunicación de masas ideal para que los nuevos talentos interpretativos demuestren su valía.

Nazaret Jiménez Aragón es una de las jóvenes actrices españolas que ha alcanzado la fama a través de la pequeña pantalla gracias a su participación en series tan emblemáticas como Cuéntame cómo pasóFísica o QuímicaLa que se avecina Aquí Paz y después Gloria.

La actriz malagueña posee una gran calidad humana y está comprometida con las necesidades y anhelos de las personas más desfavorecidas de la sociedad.

Photocall Festival Cine de Málaga

La televisión es un medio de comunicación de masas que desde su creación ha alcanzado una difusión sin precedentes. Usado por una cantidad muy significativa de personas para satisfacer necesidades de información y entretenimiento, «El mago de la cara de vidrio», como solemos llamar a este aparato, vino a sellar la verdad hoy tan mentada de que vivimos en los tiempos de las imágenes, dentro de un período innegable de instantaneidad avasallante, más o menos, representado en el televisor. El poder de este medio radica en su capacidad de impacto, penetración social y poder atrayente, debido a su percepción audiovisual. Aunque tratemos de evitarlo, todo lo que ocurre en nuestro entorno influye en nuestro comportamiento diario. La televisión es parte de ese ambiente, incluso está considerada como un miembro más de nuestra familia. Precisamente por ser un elemento importante de ese entorno, nuestra conducta está influida, al menos hasta cierto punto, por la calidad de los programas y los contenidos que esta nos presenta. Para lo bueno y para lo malo, la televisión es uno de los medios de comunicación con mayor presencia en nuestra sociedad; dirige nuestra cultura y los valores que en ella se congregan, siempre en función del uso que cada persona le dé. En la actualidad, la televisión se ha convertido en un elemento indispensable para la sociedad y constituye uno de los avances más espectaculares de la revolución tecnológica. Pero también supone un elemento importante de diversión, información o suplemento para nuestra sociedad, disponible las veinticuatro horas del día. 

Hasta hace muy pocos años, debido a los estímulos audiovisuales que presenta, la televisión se imponía sobre los otros medios de comunicación, ya que penetra en los hogares y en la vida diaria de las personas hasta llegar a formar parte del cúmulo de hábitos de cualquier individuo de nuestra época. Aunque el volumen de receptores disminuye constantemente (se está viendo superada por las plataformas de streaming y los servicios de Internet), la televisión siempre tendrá un pequeño espacio en prácticamente todas las casas, por ser uno de los medios de comunicación más eficaces y precursor de muchas de las cosas que existen. Su importancia es tal que la mayoría de las figuras consagradas de nuestro cine quieren trabajar en la pequeña pantalla. Ya lo dijo el maestro mundial de la enseñanza actoral John Strasberg, hijo de Lee y Paula Strasberg del Actor´s Studios, famosa escuela actoral que formó a destacadas figuras del cine: «La televisión da fama, el cine, dinero y el teatro, pasión y amor por la vida». Además, a través de las series (tan de moda en los últimos años), la televisión puede ser una gran escuela porque aprendes a trabajar de manera más rápida y un buen trampolín hacia la fama para los actores jóvenes. Una oportunidad de oro para que los nuevos talentos demuestren lo que valen que no desaprovechó nuestra invitada de hoy: la estupenda actriz Nazaret Jiménez Aragón.

Belleza y humanidad, una mezcla indestructible

El debut cinematográfico de Nazaret se produce en 2002, nada menos que de la mano de la directora Chus Gutiérrez, en la aclamada película Poniente, donde interpreta a una adolescente rebelde llamada Pili. No obstante, su gran escaparate ha sido el televisivo, con producciones tan conocidas como Hospital CentralFísica o QuímicaLa que se avecinaAquí Paz y después Gloria, o las andaluzas Arrayán y Padre Medina. Pero la popularidad le llegó con el personaje de Loli, una peluquera que se convierte en actriz de destape, en Cuéntame cómo pasó. En esta mítica serie trabajó en las temporadas novena y décima, llegando a rodar un total de veintidós capítulos. Ya sea para teatro, cine o televisión, Nazaret construye todos los personajes con el mismo rigor, la misma disciplina; dotándolos de una desbordante humanidad que hace que el espectador se sienta plenamente identificado con ellos. Actriz versátil y carismática como pocas (cuenta con una amplia formación y experiencia), resulta pasmosa la facilidad y capacidad camaleónica que tiene para interpretar de igual forma personajes de comedia y de drama. Acumula tanto talento que tiene ante sí un futuro muy prometedor. Pero lo que mucha gente no sabe es que esta joven intérprete malagueña está licenciada en Filología Hispánica y es autora de algunos textos teatrales. Este afán por la literatura la ha convertido en una lectora empedernida. Y, sobre todo, se gana la simpatía de la mayoría de la gente en cuestión de segundos. Seguramente, la combinación de inocencia y ternura que nos brinda con su sonrisa sea la «culpable» de esto. Nazaret, fiel a sus ideas, defiende un mundo más comprometido socialmente donde nunca deja de expresar sus opiniones y convicciones, ya sea para denunciar una injusticia o para defender a un amigo.

La calidad humana nace de una curiosa combinación entre el amor propio y la modestia. El amor propio nos permite comprender quiénes somos y la modestia sirve para darnos cuenta de la capacidad que tenemos para ser mejores. Nazaret hace de la calidad humana su profesión y está muy concienciada con los problemas más acuciantes que padece nuestra sociedad. Por eso no tiene ningún reparo en usar su estatus de actriz para mucho más que tener glamour en las alfombras rojas. Sin duda estamos ante una persona a la que le interesan mucho más las dificultades de los demás que su propio ego y fama. En su afán de concienciar a la opinión pública sobre los apremiantes problemas de la actualidad, no duda ni un solo momento en ayudar a los grupos más desfavorecidos y vulnerables de la sociedad; aquellos que carecen de toda conciencia acerca de las múltiples situaciones a las que se enfrentan en su vida cotidiana, y que son los que sufren con mayor dureza la crisis. Para nosotros ha sido un verdadero honor que Nazaret nos haya concedido la siguiente entrevista donde repasa su trayectoria profesional y algunos de sus gustos cinematográficos.

Un recorrido camaleónico

Pregunta. ¿Cómo definirías tu carrera profesional hasta el momento y hasta dónde te gustaría llegar como actriz?

 Respuesta. Profesionalmente, estoy orgullosa de todo lo que he hecho hasta ahora. Me ha tocado interpretar personajes muy complejos, con registros diferentes y casi siempre con un punto divertido: la «echá pa’lante» de la Loli, la prima de Clara en Cuéntame (pizpireta y con gracia andaluza), la rebelde sacristana feminista de Inma en Padre Medina, la atrevida y simpática maquilladora bisexual de Alicia en Vida de familia, de Llorenc Soler, la aparentemente ingenua de Gloria en Aquí Paz y después Gloria, la estricta de Ana en la película El día del padre, la tímida de Nerea en la serie sonora de Podium Podcast para La SER de En los zapatos de Valeria, la medio yonki prostituta de la Chata en la otra serie sonora La asamblea de los muertos… Incluso los personajes más pequeños que me han dado han sido siempre muy distintos entre sí: la choni madrileña de Susi en Física o Química, para la que me preparé el acento madrileño de barrio con una logopeda, la descarada canguro de la Juani en La que se avecina, la editora entusiasta pero con poco tacto de Sonia Villarrobledo en Centro Médico… Hasta ahora definiría mi carrera como de largo recorrido, con sus dosis de paciencia y permanente aprendizaje, con personajes carismáticos de difícil elaboración. Entre un papel y otro nunca sé cuándo voy a volver a trabajar como actriz, y de repente, me vuelven a llamar para una actuación muy diferente del trabajo anterior. Me resulta curioso oír cosas que me dicen en cada personaje como: «El personaje es como tú» o «Te va como anillo al dedo», siendo tan distintos entre sí. Quizás porque me caracterizan bastante cada vez que actúo (creo que nunca he repetido ni tan siquiera el mismo color de pelo de un personaje a otro), la gente no suele reconocerme y me halaga bastante que piensen de cada papel tan diferente que hago que yo soy como el personaje, que prácticamente no tengo que actuar, cuando sin embargo todos los personajes que he interpretado llevan detrás una ardua construcción y me los preparo a conciencia. Creo que eso es de las cosas mejores que se le puede decir a una actriz, que piensen que eres como el personaje incluso cuando el tono es de mucha comedia como por ejemplo en mi actuación coprotagonista de Gloria en la serie Aquí Paz y después Gloria. Como actriz me gustaría llegar lo más alto posible, pero me doy con un canto en los dientes si consigo que se me conozca, reconozca y me llamen para trabajar con una asiduidad que me permita vivir de la interpretación.

 P. ¿Qué significa la interpretación para ti?

R. Lo irremediable de la vocación. No sé quién dijo aquello de: «Si puedes ser otra cosa que no sea actor, sé otra cosa; si no puedes, entonces ve a por todas». Yo soy de las que no pueden ser otra cosa. Lo primero, claro está, es ganarse la vida y si pese a ir a por todas como siempre voy, no me quedara más remedio que dedicarme a otra profesión, lo haría, pero seguro que me las arreglaría de algún modo para seguir actuando.

Interpretar disfrutando es la clave

P. ¿Cuál fue tu primer contacto con el mundo de la interpretación?

R. Fue cuando yo tenía cinco años. Una tía mía estudiaba Arte Dramático en Málaga y necesitaban a una niña para la función del último curso y me llevó a mí. Tenía que interpretar el espíritu de una niña que se había ahogado y entre bambalinas decía: «Papá, papaíto, estoy aquí». Y me reía con risa «de Heidi», que era la indicación que me había dado el director. La energía que se respiraba allí me impactó. Me parece recordar hasta el olor de la madera del escenario. La vocación me atrapó y hasta hoy. Profesionalmente, lo primero que hice fue la película Poniente, de Chus Gutiérrez. Mi personaje se llamaba Pili. Hacía de hija del personaje que interpretaba Antonio Dechent. Al final resultó ser un personaje muy pequeñito, pero me eligieron entre muchas chicas en una prueba que duró más de media hora. Me preparé mucho la indignación adolescente de Pili ante el machismo de su padre que no la dejaba irse del pueblo a la ciudad para trabajar, sino que tenía que quedarse a ayudar a su madre con las labores de casa. Para mí, que era lo primero que hacía, fue todo mágico: que la prueba me la hiciera la propia Chus Gutiérrez, que me eligiera entre tantas chicas que se habían presentado, conocer a José Coronado y a Antonio de la Torre (que por cierto fueron muy buenos compañeros conmigo), trabajar directamente con Antonio Dechent y María Alfonsa Rosso, que hacía de mi abuela… Siempre mencionaré este trabajo, aunque fuese un papel muy pequeño.

P. ¿Utilizas algún método interpretativo para comprender mejor a los personajes que tienes interpretar y así poder meterte mejor en su piel?

R. Cojo de aquí y de allá, aunque casi siempre me termina tirando Stanislavski. Ya sea algo durísimo, como una vez en los inicios que me tocó interpretar una escena en la que me violaban o algo en tono de sitcom, me sale solo el apoyarme en imágenes o experiencias emocionales. Ir desde dentro hacia fuera, es como me enseñaron en la Escuela de Arte Dramático y tengo esa manera de actuar muy arraigada: cómo anda el personaje, sus gestos y demás construcción física, la suelo descubrir cuando comprendo cómo se siente por dentro.

P. ¿Crees que las actrices necesitáis acudir a alguna academia de interpretación para formaros como tal?

R. Sinceramente no lo sé. Los actores somos material sensible y en mi humilde opinión pienso que hay algunas escuelas o profesores que no están preparados para formar y se pueden «cargar» a un actor. Enseñar interpretación es algo muy delicado. Me acuerdo de una compañera que me contó que le habían puesto un coach para una película y que simplemente le dijo: «Vamos a trabajar el ser natural». Solo con eso consiguió entenderlo todo mucho mejor que en la escuela de interpretación en la que estaba. También es cierto que hay que saber que se puede trabajar en distintos tonos, según el estilo del director, el tipo de película, el registro, el género en el que trabajes… Si es teatro hay que aprender a proyectar más la voz, lo físico cobra un mayor protagonismo… Para todo eso una buena escuela puede ayudar, pero realmente lo que saco en conclusión de mi experiencia es que como de verdad se aprende es trabajando. Los dos años, por ejemplo, en los que estuve en Cuéntame cómo pasó aprendí mucho más que en los cinco años de escuela. Aprovecho para dar un consejo importante a quienes estén empezando: no aguantéis ninguna formación que os haga sufrir. Para aprender no hay que sufrir, hay que disfrutar. Si te están haciendo sufrir, vete rápido de donde sea.

Adaptabilidad y aprendizaje

P. Te hemos visto en diferentes trabajos, pero la fama te llegó con el personaje de Loli en Cuéntame cómo pasó, un papel que interpretaste durante dos temporadas teniendo cada vez más peso en las tramas. ¿Cómo llega este proyecto a tu vida?

R. En la Escuela de Arte Dramático nos dieron un listado de productoras. Un compañero que trabajaba de cámara en un curso de cine que realicé, me montó un videobook con algunas escenas de la mítica serie Arrayán en la que había trabajado mientras estudiaba. Mandé copias a todas las productoras y los astros se juntaron: me llamaron para decirme que buscaban a una chica andaluza y querían hacerme varias pruebas, la última fue con vestuario y maquillaje y conseguí el papel. Imagínate: la mejor serie de la tele y conseguí un personaje fijo, era un sueño hecho realidad. Además, mi personaje iba para una temporada, pero gustó y continué en la siguiente. Fue una experiencia maravillosa, aprendí muchísimo.

 P. ¿Qué recuerdos guardas de tu paso por está mítica serie?

R. Como he comentado antes, fue una gran escuela con los mejores. Recuerdo haber hecho algún gesto de manera inconsciente en alguna toma de una escena y que venía estupendo en ese momento para el personaje y encontrar cómo lo habían elegido de entre las tomas el director y el montador. Y así con todo. Es emocionante cuando todo se da a favor, que llegas a comprender al personaje orgánicamente con sus gestos y trabajas con profesionales que saben captarlo y trabajar con eso. De los compañeros guardo sobre todo un gran recuerdo de Imanol Arias y Juan Echanove, porque siempre me estaban dando buenos consejos. También conservo un buen recuerdo entre otros de los entonces niños Ricardo Gómez y Santiago Crespo, ya que tuve bastantes escenas con ellos, sobre todo con Santi (Josete), que se enamoraba platónicamente de mi personaje Loli y nos reíamos mucho.

 P. ¿Crees que la televisión es el mejor escaparate para que una actriz sea conocida debido al alcance que tiene?

R. Está claro que es el medio a través del cual llegas a más personas, aunque después de un tiempo sin aparecer vuelven a olvidarte, lo que también tiene sus ventajas; como ir más tranquila por la calle o que te ayude para la credibilidad del siguiente personaje en el que te vean, como he comentado anteriormente. 

Alfombra roja del Festival de Cine de Málaga

P. ¿Te pareces en algunas cosas a los personajes que interpretas?

R. Siempre busco cosas en las que me parezca para trabajar con ellas adaptándolas al personaje y viceversa.

 P. Tu interesante faceta como escritora es prácticamente desconocida por el gran público, pero has publicado una selección de poemas en el libro Nuevos autores de la poesía española, de la editorial Jamais. ¿En qué te inspiras a la hora de escribir?

R. En lo que siento, presiento o juego a sentir. La necesidad para mí es comunicar, transmitir. Últimamente he sentido la necesidad de expresarme a través de la pintura abstracta, sobre todo en técnica de collage, es como un desahogo. Todos los domingos en mis stories de Instagram @nazaretjimenezaragon_oficial subo uno de mis cuadros abstractos para jugar con mis seguidores a un juego que he inventado que consiste en que digan qué título le pondrían en cualquier posición en la que se ponga la obra. Todas las artes están conectadas: si no estoy haciendo una, necesito a otra, a veces las necesito a la vez, o una me ayuda a otra, o se necesitan mutuamente… Parece un trabalenguas, pero tiene su sentido. 

P. ¿Has pensado en escribir nuevas obras, ya sean poemas, novelas u obras de teatro? 

R. Quedé finalista en el IV Concurso de Textos Teatrales Miguel Romero Esteo con una obra de teatro que se llamaba Pin Pan Pun. Digo llamaba, porque le he cambiado el nombre 80 veces. Alguna vez he estado a punto de estrenarla, pero siempre ha pasado algo que lo ha impedido: algún proyecto nuevo de tele, un trabajo de radio… En fin, que sigo pendiente de llevarla a las tablas y mientras, continúo trabajando en ella. Le he dado la vuelta a los personajes, cambiado roles… Cada vez que me viene la inspiración le añado elementos. 

Antonio Resines y Nazaret Jiménez Aragón: una pareja televisiva de comedia

P. ¿Qué papel (en cine, teatro y televisión) te hubiera gustado interpretar? 

R. Scarlett O´Hara en Lo que el viento se llevó. Como conté ya en alguna entrevista, desde que vi la película de niña, he fantaseado con interpretar ese personaje. ¿Quién sabe? igual algún día lo consigo, la vida es mágica.

 P. ¿Cuáles son tus escritoras y escritores favoritos? 

R. Ana María Matute es mi escritora preferida. Otros que me encantan son: Gabriel García Márquez, Antonio Muñoz Molina, Almudena Grandes, Julio Cortázar…

 P. ¿Cuáles son tus libros favoritos? 

R. Mi preferido es Los hijos muertos, de Ana María Matute. Desgraciadamente, lleva bastante tiempo descatalogado, pero lo conseguí de segunda mano y me fascinó. Beatus Ille, de Antonio Muñoz Molina, es otro de mis preferidos, los cuentos de Edgar Allan Poe, Rayuela de Cortázar… En su momento me impactaron Malena es un nombre de tango, de Almudena Grandes, Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, Lolita de Nabokov, grandes hitos que marcaron un antes y un después en mi adolescencia.

 P. ¿Cuáles son tus actrices favoritas? 

R. Mis actrices preferidas españolas son Carmen Machi, Elena Irureta, Nora Navas, Penélope Cruz, Laia Marull… y extranjeras: Frances McDormand, Amy Adams, Emma Stone, Kate Winslet, Meryl Streep…

 P. ¿Cuáles son tus actores favoritos? 

R. Mis actores preferido españoles son Juan Echanove, Eduard Fernández, Luis Tosar, Antonio de la Torre, Javier Bardem… y extranjeros: Jeremy Irons, Rusell Crowe, Leonardo Di Caprio, Joaquín Phoenix, Adrien Brody…

 P. ¿Cuáles son tus directores y directoras favoritas? 

R. Mis directores preferidos españoles son: Julio Médem, Fernando León de Aranoa, Javier Fesser, Salvador Calvo… y las directoras: Chus Gutiérrez, Gracia Querejeta, Isabel Coixet, Pilar Palomero… Extranjeros/as: Alejandro González Iñarritu, Florian Zeller, Sofía Coppola, Lars Von Trier, Chloé Zhao.

 P. ¿Cuáles son tus películas favoritas? 

R. Mis películas preferidas españolas son: Los amantes del círculo polar, de Julio Medem, Las niñas de Pilar Palomero, Barrio de Fernando León de Aranoa… y extranjeras: Arrival de Denis Villeneuve, Nomadland de Chloé Zao, El curioso caso de Benjamin Button de David Fincher.

 P. ¿Tienes algún sueño todavía por cumplir? 

 R. ¡Claro! ¡Muchos! Yo diría que todos. Mi lema es: «Lo mejor está siempre por venir».

P. ¿Qué nos puedes contar sobre tus nuevos proyectos y rodajes? 

R. Grabé hace poco una serie piloto. No puedo contar nada, pero espero que me veáis de nuevo muy pronto en pantalla y también tengo un proyecto de radio del que sabréis muy pronto.

P. ¿Les puedes enviar un mensaje de agradecimiento a tus seguidores? 

R. ¡Claro! Me siento muy agradecida con ellos. Decirles que no tengo palabras para agradecerles todo el apoyo, incluso cuando ha habido tiempos de sequía, que me hicieran un blog con mis trabajos, que me sigan por Instagram… Siempre contesto todos los emails y mensajes porque son muy importantes para mí. Que estén siempre ahí me da vida.

¡Tenía que ser andaluza! Desenfadada, alegre, pizpireta, Nazaret nos ha demostrado el por qué de su talento, las habilidades interpretativas y su adaptabilidad en el mundo actoral. Y las reminiscencias de su nombre nos han demostrado una persona humilde, comprometida con la sociedad y sobre todo con el ser humano. ¡Mil gracias, Nazaret, por dejarnos entrever un trocito de tu corazón!

Redes sociales de Nazaret Jiménez Aragón

Web: https://nazaretjimenezaragon.blogspot.com

Instagram: @nazaretjimenezaragon_oficial

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