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Verónica Esquinas: «La magia del microcuento está en quienes lo leen»

El amor suele ser el gran protagonista de la ficción literaria y aparece con bastante asiduidad en novelas, cuentos y poemas.

El microcuento o microrrelato es uno de los principales géneros literarios para expresar las emociones asociadas a este famoso sentimiento.

Las redes sociales han sido las grandes promotoras del descubrimiento de este género breve, dando lugar a la aparición de un prometedor conjunto de escritoras noveles como Verónica Esquinas.

La obra de Verónica, diplomada en Empresas y Actividades Turísticas, está intensamente marcada por un aura romántico, sutil y femenino.

Las formas del amor
«Si los besos son la prueba
 de querer saborearte 
imagina lo que mis ojos cuentan
cada parpadeo sin mirarte». 
 
©V. Esquinas

El amor, en cualquiera de los significados que permite la palabra (sobre todo en lo relacionado con los sentimientos), aparece con bastante frecuencia como gran protagonista o principal referencia en la ficción literaria, sobre todo en novelas, cuentos y poemas. La polisemia (en lingüística) se apodera sin permiso del juego y la metáfora, de la búsqueda del otro y del largo viaje interior a uno mismo, ya sea a nivel físico, energético o espiritual. Como un pequeño pedazo de roca que se extrae de los lechos de los ríos, el amor –y con él, todos los mitos, símbolos, significados e interpretaciones científicas y artísticas que lo rodean– ha adquirido, a lo largo de las diversas y numerosas curvas que ha trazado la historia de la literatura, su estructura, autenticidad y esplendor.

El amor es un frondoso árbol que da una inmensa cantidad de frutas exquisitas y variadas: pasión, admiración, deseo, erotismo, afecto, respeto, comunicación, sinceridad, tolerancia, sentido del humor, complicidad, sensibilidad, imaginación, fantasía, lealtad, misterio, seducción… y todas las que se os ocurra agregar. Apenas existen relaciones tan fructuosas como la que forman la literatura y el amor. Y el microcuento o microrrelato es uno de los géneros literarios ideales para despertar y expresar las emociones asociadas al amor.

La verdad enquistada

Durante muchos años, los microrrelatos han sido considerados por los expertos un género menor. Sin embargo, en la actualidad, gracias a su brevedad y fácil lectura se han convertido casi en el motor del panorama literario. Internet y las redes sociales han sido los grandes artífices de la revelación de este género breve, dando lugar a la aparición de un prometedor conjunto de escritores noveles. La escritora Verónica Esquinas sobresale dentro de un amplio grupo de jóvenes promesas que cultivan con bastante frecuencia y éxito este género literario en sus perfiles sociales.

Diplomada en Empresas y Actividades Turísticas, carrera que eligió después de dudar durante un tiempo entre estudiar Historia del Arte o Turismo, la mayoría de los microrrelatos que escribe Verónica están fuertemente marcados por un fuerte aura romántico, sutil y muy femenino, donde refleja el esperado encuentro con la persona amada. Un amor romántico envuelto en una pasión irracional y adictiva que no te deja comer, ni dormir ni apenas respirar. 

Las palabras con las que Verónica describe el entusiasmo que siente por la vida son concretas. Cualquier lector puede percibir, a través de los sentidos, como esta escritora de espíritu inquieto vive con el corazón. Una fulgurante autora a la que le interesa poco el realismo narrativo. Solo busca desnudar su alma mientras intenta conseguir sus sueños. Aunque sabe que quedarse en la tierra de la fantasía le puede impedir alcanzarlos.

En los últimos años, Verónica se ha estrenado como profesora de Bollywood y dentro de esta emocionante andadura, al aparecerse la musa de las letras en su existencia, es cuando sus microcuentos han cobrado vida. 
Una trayectoria ilusionante

«A un suspiro corazón.

Aún suspiro, con razón. 

Nunca sabes qué gemido te puede enamorar».

©V. Esquinas 

Pregunta. ¿Nos puedes hablar sobre tu trayectoria profesional? 
 
Respuesta. Después de terminar la diplomatura en Empresas y Actividades Turísticas decidí seguir formándome e hice varios cursos (Gestión Hotelera, Agente de Desarrollo Turístico, Protocolo en la Hostelería…) a la vez que iba perfeccionando mi inglés. Durante ese tiempo mi vida laboral aún no se había estrenado a excepción de alguna práctica no remunerada vinculada a algunos de los cursos antes mencionados.
 
Fue en el año 2007 cuando llegó mi primer empleo en el sector, ya que tuve la suerte de ser contratada para cubrir una baja temporal en la Oficina de Turismo de la Junta de Andalucía, Córdoba (mi primera experiencia de adulta en el mundillo laboral). Allí me di cuenta de lo mucho que me gustaba el trato con el turista y la atención al público a pesar de mi gran timidez.
 
A partir de ahí estuve trabajando para una agencia de viajes durante los años 2008/2009. Temporalmente cubrí otra baja, esta vez en los Puntos de Información Turística del IMTUR (año 2010). Justo después realicé un curso sobre Gestión Cultural con seminario en el extranjero incluido. En el año 2013 participé como voluntaria en el Festival de los Patios de Córdoba y al año siguiente me contrataron para la edición del 2014. Y todo esto lo pude compaginar una de mis grandes pasiones: la danza, actuando en diferentes espacios culturales como bailarina en un grupo de danza hindú de Córdoba.
 
A finales del 2014 me contrataron como recepcionista de museo en Casa de las Cabezas, museo privado de reciente apertura que además organizó la I y también la II Edición del Festival de las Callejas y desarrolló la exposición temporal La moda y el traje en el Renacimiento Español en la primavera del 2019. En esta etapa de mi vida fue cuando me inicié como profesora de Bollywood en el año 2017. Y todavía ejerzo dicha actividad en la actualidad.
 
Dentro de esta trayectoria profesional, la cual me hace especial ilusión, debo destacar la exposición de algunos de mis micropoemas en La LLave, Cultura Comestible en el otoño de 2018. Al año siguiente, y de forma inesperada, Diversidad Literaria seleccionó uno de mis microrrelatos dentro de los diez finalistas en un concurso sobre la mujer en el cual participé, apareciendo el mismo en un librito recopilatorio.
 
Actualmente, a pesar de la situación que nos acontece, llevo en marcha un proyecto familiar sobre alquiler vacacional, sigo impartiendo clases de Bollywood una vez por semana, estudio francés, asisto a un curso semanal sobre el arte en Al-Andalus en Casa Árabe y todo ello con plumazos que me acompañan, a ratos, sobre microcuentos poéticos.
Un descubrimiento inesperado
P. ¿Cuándo comenzó tu interés por el mundo de la literatura? 
 
R. Puede que estuviera dentro de mí siempre. Desde pequeña me entusiasmó leer, en la adolescencia ya se hizo hábito y en la edad adulta es uno de mis pasatiempos favoritos. Es cierto que conservo un recuerdo de mi primer libro de poemas. Aún iba al instituto cuando mi madre me lo regaló. Es una antología poética que todavía reposa en mi estantería donde aparecen los autores más conocidos junto con algunas de sus poesías más famosas. Hay regalos que marcan, este fue uno de ellos. Siendo la mediana de tres hermanos, era poco habitual poseer libros propios. La gran mayoría eran de mi madre y otros muchos de mi hermano mayor. Por ello, comenzar a construir mi pequeña biblioteca tenía un gran significado.
 
P. ¿Desde cuándo escribes?
 
R. Esto ya es algo mucho más actual pero os puedo decir que guardo varios poemas y cuentos que escribí siendo muy jovencita. Incluso llegué a participar en varios concursos de mi colegio, esos típicos certámenes sobre temáticas variadas como la primavera o el Día de Andalucía. Incluso hubo un año en el que uno de ellos fue elegido para la exposición final. Supuso una gran satisfacción para mí. 
 
P. ¿Cuales son los poetas/escritores que más admiras? 
 
R. Mi poeta preferido es sin ninguna duda Gustavo Adolfo Bécquer. No sé si por ser un romántico tardío o por el momento en que lo descubrí. Rimas y Leyendas, uno de los libros más populares de la literatura hispana, es de las pocas obras que he releído varias veces. ¿Quién no ha leído alguna vez aquellas leyendas de aire misterioso? O se ha emocionado con esta famosa rima: «¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú».
 
Como escritora contemporánea me encanta Mónica Carrillo. A ella le debo el descubrimiento del famoso microcuento. Tengo todos sus libros y me gusta muchísimo su manera de escribir tanto en novela como en poesía.
«Cada maestrillo tiene su librillo»
P. ¿Por qué elegiste el microrrelato para expresar tu prosa? 
 
R. Surgió sin más. Los descubrí a través de la red social Twitter. Como todos sabéis tiene un máximo de caracteres para publicar algún contenido y es ahí donde reside el encanto especial (para mi gusto) de los microcuentos. Ese espacio concreto donde expresar una idea en una frase con un determinado número de palabras, condensar aquello que se quiere contar, transmitir la esencia. Así que un día probé y desde entonces comencé a compartirlos por otros  medios para que llegase al público general. 
 
P. ¿Qué cosas te sirven de inspiración a la hora de escribir tus microrrelatos?
 
R. De todo un poco, la verdad. Algunos tienen rasgos sutiles de mis propias vivencias, otros de personas que conozco, también me inspiran escenas de alguna película o serie, incluso ciertas canciones o frases que he leído en algún momento. Normalmente,  surgen de noche, un poquito antes de ir a dormir, cuando mi cuerpo está más cansado y la mente quiere desconectar es cuando escribo. Contando algunas excepciones, por supuesto. 
 
P. ¿Se puede escribir sin inspiración?
 
R. Desde mi punto de vista personal necesito de la inspiración para que mis palabras cobren vida, pero supongo que muchísimos escritores o poetas relatan de manera diferente, como dice la famosa frase: «Cada maestrillo tiene su librillo». 
 
En el país de las emociones
P. ¿Es la escritura la mejor forma de expresar lo que dice tu corazón? 
 
R. Más que expresar lo que dice mi corazón yo diría que es una manera completa de manifestarme. Me considero una persona muy tímida. De hecho, de niña era callada y me costaba mucho coger confianza con los demás. Es un rasgo característico de mi personalidad que va conmigo desde siempre. Sutilmente, con el paso de los años he logrado progresar, pero de alguna manera siempre estará ahí. Puede que por eso canalice mis emociones o sentimientos de manera más fácil con la escritura o con la danza (otra de mis grandes pasiones), como una especie de desahogo emocional. 
 
P. ¿Alguien que trata de transmitir los sentimientos de sus personajes tiene reparos a la hora de transmitir los suyos propios? 
 
R. Supongo que sí. En mi caso, suelo ser bastante reservada y muy celosa de mi intimidad. Me cuesta mucho  transmitir lo que siento incluso en círculos cercanos, a pesar de considerarme una persona sensible y empática. Así que es una forma de llegar a mostrar mi mundo interior.
«Nunca el tiempo es perdido»
P. ¿Le dedicas muchas horas a la escritura? 
 
R. No es dedicación, es inspiración. Hay días que puedo dedicarle mucho más tiempo porque considero que tengo algo que decir en ese momento. Aparecen las musas, que siempre hay que aprovecharlas, y escribo, sin filtros, sale así, como a borbotones. Otras veces pasan días y días sin que salga absolutamente nada,  pero no me altero ni tampoco me frustro, ya que en cualquier momento puede llegar  de nuevo esa iluminación. 
 
P. ¿Cuál es tu parte favorita de este proceso creativo?
 
R. Compartirlo. Valoro mucho cuando, sin yo pretenderlo, personas conocidas o desconocidas me escriben por privado para decirme lo mucho que les ha gustado ese microrrelato, lo que les ha hecho sentir o incluso remover por dentro. Yo no era consciente de que algo así pudiera suceder. Me siento afortunada porque sin pretenderlo hago que las personas sientan y eso me parece mágico. 
 
P. ¿Cuáles son tus grandes referencias en el mundo de la literatura? 
 
R. Algunas de mis referencias llegan de la mano del cine o de la propia literatura, frases que leo en un determinado momento, imágenes que vienen de casualidad en el momento exacto, el final de una buena novela… Son varias las que utilizo, pero es cierto que van evolucionando y transformándose. 
 
P. ¿Cuáles son tus libros favoritos?
 
R. Aquí no acabaría nunca (se ríe). He leído tantos libros que me han hecho sentir que no sabría cuáles elegir. Intentaré nombrar algunos que tengan un valor especial. Uno de mis preferidos desde mi adolescencia es el clásico Jane Eyre, de la novelista Charlotte Brontë. Me impactó bastante la historia y su forma de ser contada. Es un libro que puede pasar desapercibido o incluso ser etiquetado de romántico, pero en mi opinión tiene mucho más que lo que a simple vista se pueda apreciar. Otro de mis favoritos es Los pilares de la Tierra, de Ken Follet, una de las pocas novelas históricas que he conseguido leerme del tirón. Recuerdo que me lo mandaron para un trabajo de clase y, aunque el profesor nos dio a elegir varios títulos, yo opté por el más largo. Pero nunca me arrepentí. Me gusta mucho la historia del arte y en esta novela disfruté mucho sobre ese tema en concreto. 
«Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia»
P. ¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado a la hora de escribir?
 
R. Fue durante la pandemia. Una persona que se dedica de manera profesional a la fotografía me pidió escribir un microrrelato en relación a un tema específico para ser acompañado a su vez por una de sus fotos. De primeras le dije que no sabía si sería capaz, pues todo lo que escribo me surge sin más. No suelo premeditarlo y era algo que me iba a costar. Pero al final salió y el resultado gustó mucho. Fue todo un nuevo reto que logré superar. Al fin y al cabo la vida va de eso: pequeñas metas que marcan nuestro camino. 
 
P. ¿Hasta el momento, ¿de cuáles de tus microrrelatos estás más orgullosa? 
 
R. De este, sin dudarlo: 
 
«No eres princesa, eres reina. 
La que gobierna en su reinado, la que vigila el palacio. 
Custodias tu propia puerta, eliges quién sale o entra. 
No habrá guerras en tus tierras, siempre hay vientos dónde vuelas.
No eres princesa. Eres reina…». 
 
©V. Esquinas 
 
Le tengo especial cariño por dos razones: La primera, porque con este microrrelato participé en un concurso sobre el Día de la Mujer y fue seleccionado dentro de los diez finalistas, además me otorgaron dos copias de la recopilación que se hizo. La segunda razón es por el tema del que trata, está escrito con mucha sensibilidad.
 
 P. ¿Qué valores y competencias crees que debe tener una persona para poder escribir? 
 
R. Valor humano y sentimiento. Por supuesto, debe saber escribir, poseer abundante vocabulario. No todo el mundo tiene ese don o esa imaginación para poder plasmarlo a través del papel. Aunque también creo que es algo que se puede aprender con el paso del tiempo. De hecho, hay talleres de escritura que te ayudan a mejorar o a guiarte en la forma adecuada para mejorar la expresión escrita.
Internet y empatía
P. ¿Crees que las redes sociales son la mejor herramienta para que las escritoras podáis conectaros con el público actual? 
 
R. Pienso que hoy en día una red social tiene grandes ventajas. En un mundo digitalizado casi por completo es muy raro no usar dichas herramientas. Nos sirven para llegar a más personas de forma rápida y para poder compartir algo con aquellos que tienen gustos e inquietudes similares a las nuestras. De esta manera me ha llegado a conocer gente a quiénes les gusta lo que escribo y luego lo comparten, algo que agradezco enormemente y me llena de satisfacción personal. 
 
P. ¿Nos puedes recitar alguno de tus microrrelatos? 
 
R. «Si los besos son la prueba de querer saborearte, imagina lo que mis ojos cuentan en cada parpadeo sin mirarte». 
 
©V. Esquinas 
 
«Cuando la bailarina salió a escena se olvidó del baile y cómo en la vida le tocó improvisar».
 
©V. Esquinas 
 
P. ¿Qué proyectos literarios tienes para este año? 
 
R. El más inmediato e inesperado es esta primera entrevista. Me hace mucha ilusión que os hayáis acordado de mí. No me lo esperaba para nada. Por otro lado, este año tenía pensado realizar alguna exposición de microcuentos en algún entorno cultural, algo que ya hice hace algunos años. Pero con el tema de la pandemia no sé si se podrá llevar a cabo. Espero poder mostrar algunos de forma especial para vosotros para el próximo otoño y compartirlos con todos. 
 
P. ¿Les puedes mandar un mensaje de agradecimiento a todos los seguidores que están leyendo este artículo?
 
R. Para los que me seguís, los que valoráis lo que hago, incluso a veces más que yo misma, a familiares y amigos que comentan con bonitas palabras aquellos micropoemas que comparto, GRACIAS. Por vosotros seguiré escribiendo e intentando haceros sentir de forma especial como llevo haciéndolo hasta ahora. La magia del microcuento está en quienes lo leen. Mil gracias lectores.

Desparpajo e intimidad son los conceptos que definen a Verónica Esquinas. Sus microrrelatos, gracias a la potencialidad de las redes sociales,  son cada vez más leídos debido a la cantidad de personas a las que llega. El talento de esta escritora aún no ha alcanzado su máxima expresión y en VIVEonline estaremos para celebrarlo. ¡Gracias Verónica por concedernos esta microentrevista!

Redes sociales de Verónica Esquinas:

Twitter: @Veroes82

Instagram: @veroessa

Facebook: veronica.esquinas.3

LinkedIn: @veronicaesquinas

¿Qué te parece el microrrelato? ¿Qué opinas de lo que nos ha relatado Verónica? Puedes compartir y comentar   ¡¡Muchas gracias!!

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